Para la mujercita de mi vida.
Martina nació un día de Reyes, hace catorce años.
Nadie dijo que ser su mamá iba a ser tarea fácil.
Las estadísticas y los médicos nos anticiparon una pronta separación: "...el 25% de la niñas fallecen antes de los 3 años y el 75% restante ante de los 14..." decía el informe de Jean Aicardi, el neuropediatra que descubrió este síndrome que lleva su nombre. "300 casos en el mundo, primeras hijas (sólo niñas) de un matrimonio joven, presentan una dilatación ventricular provocada por la agenesia completa del cuerpo calloso, un quiste interhemisférico, un síndrome de west asociado, difícil de tratar". Cumplimos con todos los requisitos, pero aquí estamos.
Martina no camina aunque tiene mucha fuerza en sus piernas para ayudarme a pasarla de la silla de ruedas a su cama o al revés.
Martina no habla, pero cada gesto suyo impone su deseo más profundo y lo sabe transmitir, a mí no me cuesta entenderla.
Martina no suma ni resta, ni sabe de sujetos ni predicados, pero cuando se reúne con sus amigas en el cole, se ríe y el mundo mejora.
No canta mi flaca, pero baila cada vez que escucha música, como ahora que suena Sabina.
No recita poemas de amor, pero te abraza y no hay dudas de que es una experta en la materia.
No corre a darte un beso, pero basta un dulce acercamiento para que te regale uno.
Tiene gustos simples: un chocolate con leche, de los grandes... la canción del barquito de Gaby, Fofó y Miliki, que la lleves a mil en su silla, el vértigo, un cuento por la noche de la boca de Candela, la barba de su papá, el abrazo asfixiante de Lautaro, que la aupe como cuando era una beba.
En contra de todo y de todos, vencimos los pronósticos. Decidimos luchar por calidad.
Su vida es un milagro y hace maravillosa la mía.
Hoy me siento mucho más mujer porque soy su mamá.
Inspirador!!!! Gracias por compartirlo.
ResponderEliminarQue hermoso post y un testimonio en letras de que no siempre los diagnósticos de los médicos son los más acertados. Aveces los niños que nacen enfermos se aferran con más fuerza y ganas a la vida, que las personas que cuentan con una salud de hierro.
ResponderEliminarEstos ángeles vienen para darnos grandes lecciones de vida.
Vine desde el blog de ISMAEL SERRANO...
ResponderEliminarMe detuve aquí me ha emocionado este 'testimonio'... es bellísimo...
Saludos.